ENTREVISTA A AVELINO DOMINGUEZ: EX PRESO POLITICO
Entrevista a Avelino Domínguez, ex preso político
“EN ESA CÁRCEL TE HACÍAN VER EN TODO MOMENTO QUE TU VIDA NO ERA TUYA”
A sus 77 años es uno de los autores de “no nos pudieron”, libro donde cuenta como fue usar el humor dentro de la cárcel donde pasó injustamente 7 años.
Entrevista por Agustin Guillén
Foto de Avelino Dominguez
Avelino Domínguez es un escritor mendocino, tiene cuatro libros publicados y participó de 17 antologías, cónsul del “Movimiento poetas del mundo”, y cuenta su historia con la dictadura.
¿Cómo comenzó su historia con la militancia por la cual fue perseguido?
“Trabajé en la viña hasta mis 15 años, y a los 16 como yo dibujaba muy bien empecé a trabajar en una empresa de publicidad, ahí comencé a militar. Arranqué en algunos movimientos de izquierda revolucionaria. Estuve en el famoso “mendozazo”, y soy detenido en el 75 en el gobierno de Isabel, ahí estaba en un movimiento emergente que quería participar en las elecciones, esa era mi actividad.”
¿Y como lo fueron a buscar o por que lo detuvieron?
- “Un día allanaron mi casa y encontraron las publicaciones que repartíamos con el movimiento, me pusieron una caja de bala de fusiles y dijeron que yo tenía tenencia de munición de guerra, ahí quedé “fichado. Ahí me salvó una ley provincial que le exigía a todos los jueces comunicar todas las detenciones, y la mía la comunicaron justo cuando me tenían en la cordillera, el jefe de ellos me tenía con una frazada en la cabeza y me dijo “mírame a la cara que es lo último que vas a ver en tu vida”, pero resulta que se puso contra el sol, ósea que no se le podía ver la cara jaja.”
¿Cuánto tiempo estuvo preso?
- “La primera vez que me llevaron estuve diez días. Pero eso quedó marcado y después me tiraron esa causa encima para llevarme de nuevo, en total estuve siete años en prisión, salí el 21 de septiembre de 1981, esa fecha no me la olvido más, y eso que yo soy malísimo para las fechas.”
¿Hubo un momento en el que se dio cuenta que iba a estar preso mucho tiempo?
- “En esa cárcel, para nada en buenas condiciones, no se pensaba mucho en el futuro, era el día a día, hoy estamos mañana no sabemos que pasara. Te hacían ver en todo momento que tu vida no era tu vida, no pensas. El 77 fue el peor año, había mucha presión internacional, todos sabían lo que pasaba acá, se corría el rumor que por ahí nos largaban a todos, nos ilusionamos. Un día vinieron a sacarnos fotos para hacernos el pasaporte, y pensábamos que nos iban a dejar ir a otro país, y nunca pasaba nada.”
¿Y si le nombro el “Pabellón 11” que se le viene a la cabeza?
- “Es uno de los pabellones que estuvimos en Mendoza cuando aumentó la población de presos políticos. Tenía 3 pisos, eran 6 alas, que para distinguirlas decidimos ponerles nombres. A nuestra ala le pusimos “el ala de los pulentas”, como si fuera el ala de los más pesados, al ala donde estaban los más jóvenes le pusimos “el ala de los guachitos”, y así le fuimos poniendo nombres despectivos a cada una.”
¿Qué es el “fideo moñito” en el cual hacen mucho énfasis en su último libro “No nos pudieron”?
- “Una tarde dos compañeros me llaman con mucha discreción y me dicen que iban a hacer una revista para pasar el rato. Decidimos ponerle “fideo moñito” que era la única comida que nos daban ahí adentro, guiso de fideo con aceite. La idea era que nadie sepa quien la hacía. El preso más respetado, el “Polo” Martínez, se encargaba de leer la revista porque a él nadie le iba a preguntar de dónde la sacó. Las cosas que publicamos eran las cargadas que representaban a cada preso, nos reíamos de nosotros.”
¿Y como fue el momento de su libertad, ese 21 de Septiembre del 1981?
- “En ese momento a muchos les decían que lo liberaban y camino a su casa los mataban. A mi me llaman a las siete de la tarde, raro porque normalmente las salidas eran a la mañana. Me hacen leer un telegrama medio escrito a las apuradas que ordenaban de inmediato mi libertad, Yo le dije si me podía ir directo a mi casa, y me dijo que no, que primero tenía que volver al penal. Cuando vuelvo me esperaba el subdirector y me dijo que les quemaba en la mano. Yo estaba intranquilo, no sabía que iba a pasar en la salida. Cuando me empiezan a llevar para afuera reconozco al policía que me llevaba y le comenté que estaba intranquilo, se ofreció a salir conmigo, que me apure y me tome el primer colectivo que pase. Y fue así, salió conmigo, me abrazo y me dijo “mándale saludos a la familia”.”
Por último, ¿Qué piensa cuando escucha al gobierno actual hablar como habla de los desaparecidos y de la dictadura?
- “Son la dictadura, fueron a visitar a la cárcel a genocidas y eso es ilegal, la sociedad ya saldó eso, no respeto la opinión de los fascistas porque es la negación de todas las opiniones. Es un experimento fascista, no es el mismo fascismo de antes, pero los Milei, Bolsonaros, Trump son la versión comedia de Mussolini y Franco.”

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